28 de mayo de 2011

¿Qué hacemos con la basura electrónica?

La tecnología trae aparejado el uso  de  aparatos  electrónicos  como  computadoras, celulares,  televisores, lavarropas, aire acondicionado etc. esto  después  de un tiempo  sufre una  obsolescencia   ya  sea   por   vida  útil  o  avances tecnológicos. Su  contracara  son los  desechos  que  generamos  y  aun  no  tratamos.


En la Argentina no existe aún una normativa específica respecto del tratamiento de la basura electrónica, lo cual implica que el procesamiento de este tipo de residuos no se efectúa de forma adecuada. Muchos de los residuos que en los países desarrollados son considerados y tratados como altamente contaminantes y peligrosos para el medio ambiente, en la Argentina son tratados como residuos domiciliarios. Si bien la Ley de Residuos Peligrosos 24.051 contempla, en parte, a la basura electrónica como desechos contaminantes y peligrosos para el medio ambiente, no existe un sistema reglamentado y específico para su tratamiento. Un ejemplo de lo mencionado son las baterías de los celulares, que contienen cadmio y no son tratadas como residuos especiales, por lo que son enterradas como "domiciliarios".  Los efectos sobre la salud de los seres humanos van de la mano con el daño ejercido sobre el medio ambiente al contaminar la tierra y el agua que bebemos. Profesionales de la salud detallan los problemas que suponen para el organismo materiales como el plomo (perturbaciones en la biosíntesis de la hemoglobina y anemia, incremento de la presión sanguínea, daño a los riñones, abortos, perturbaciones del sistema nervioso y disminución de la fertilidad del hombre), el arsénico (veneno letal), el selenio (desde sarpullido e inflamación de la piel hasta dolores agudos), el cadmio (diarrea, dolor de estómago y vómito severo, fractura de huesos, daños al sistema nervioso, e incluso puede provocar cáncer), el cromo (erupciones cutáneas, malestar de estómago, úlcera, daños en riñones e hígado y cáncer de pulmón), el níquel (afecta los pulmones, provoca abortos espontáneos).
Los desafíos a enfrentar son variados, aunque principalmente son tres las cuestiones 

  1. El reciclaje de los aparatos 
  2.  El aprovechamiento de los materiales que pueden ser reutilizados
  3.  La creación de una legislación adecuada que haga hincapié en la llamada “responsabilidad extendida del productor” y la producción de bienes electrónicos cuyos componentes sean más “amigables” con el medio ambiente.
Veamos  que  están haciendo  algunas  fundaciones  en Europa