El psicólogo D. Goleman define la inteligencia ecológica como la capacidad de vivir tratando de dañar lo menos posible a la naturaleza. Consiste en comprender qué consecuencias tienen sobre el medio ambiente las decisiones que tomamos en nuestro día a día, e intentar, en la medida de lo posible, elegir las más beneficiosas para la salud del planeta. Una inteligencia compartida que requiere que sepamos el impacto ecológico de lo que adquirimos, fabricamos o vendemos es fundamental para tomar decisiones más acordes con nuestros valores y así influir positiva mente en nuestro futuro y en el del planeta.
Para las empresas, significa modificar los procesos industriales teniendo en cuenta sus consecuencias medioambientales. Así, las que apuesten por la sostenibilidad se verán recompensadas, mientras que las que se resistan al cambio tenderán a desaparecer.
Todos los días tomamos decisiones que impactan y modelan nuestro estilo de vida. Este blog esta dedicado a las personas que quieren contribuir con el medio ambiente con pequeñas elecciones diarias. Compartiendo info y aportando ideas podemos hacer un mundo mas saludable.